Ernest Hemingway se enamoró del ambiente pamplonés por San Fermín; hoy la ciudad ha recordado su novela Fiesta, que cumple 100 años. Pamplona ha evocado al premio Nobel de literatura de Illinois (USA) que puso a nuestra ciudad en el mapa literario del universo.

Homenaje a la novela Fiesta en el Café Iruña.
Las fiestas de San Fermín se convirtieron en un reclamo internacional, atrayendo visitantes de marcado nivel. Al publicar, en 1926, el libro ‘Fiesta’ (The Sun Also Rises, en su título original en inglés), Pamplona se convirtió en un referente mundial. Hoy la ciudad, con su alcalde al frente, ha rendido un homenaje al autor y a la obra que dio proyección internacional a las fiestas de San Fermín.
«El domingo 6 de julio, al mediodía, la fiesta estalló. No hay otra forma de expresar lo que quiero decir. El cohete que anunciaba el comienzo de la fiesta se elevó en la plaza. La gente llegaba a la plaza de todas partes. La fiesta había empezado de veras y durante siete días no paró, ni de día ni de noche. No se paraba de bailar, ni de beber, el barullo era constante. Ocurrieron cosas que solo podían haber ocurrido durante una fiesta así. Al final, todo se volvió irreal»; de este modo comenzó Hemingway en su novela lo que sintió aquél 6 de julio. Hoy se han repetido esas palabras en el encuentro que ha tenido lugar en el Rincón de Hemingway, del Café Iruña, lugar habitual del periodista y escritor cuando vino a Pamplona.
El alcalde de Pamplona, Joseba Asirón Sáez, y la corporación municipal han participado en el homenaje a Hemingway. El escritor Edorta Jiménez Ormaetxea ha realizado la lectura de los párrafos en castellano, mientras que la escritora Irati Jiménez Uriarte ha leído las palabras en euskera. Irati Iturritza Errea, poeta y traductora, se ha encargado del texto original en inglés. Tras escuchar los párrafos de Fiesta, el alcalde ha colocado un pañuelico rojo en la figura de bronce de Ernest Hemingway que se apoya en la barra del café, asegurando que “el libro ‘Fiesta’ forma parte de la historia cultural de Pamplona».

Joseba Asirón, alcalde de Pamplona, colocando el pañuelico a la estatua de Hemingway.
Joseba Asirón afirmó que las fiestas de San Fermín, la plaza del Castillo, los cafés, el encierro, la plaza de toros y el pulso de la ciudad “quedaron convertidos en materia literaria: y, con ello, Pamplona entró en el imaginario de miles y miles de lectores de todo el mundo». La novela y su autor se merecían este reconocimiento.


