Mónica Domenech OIP

Los toros llegan a los corrales de la Plaza de Toros.
En San Fermín, cuando despunta el día, las dianas animan las calles desde las 6:45. Pero el pasacalles no es el único espectáculo musical que se puede vivir en Sanfermines. Desde las 6 de la mañana, la Plaza de Toros de Pamplona abre sus puertas para disfrutar del encierro desde el coso. Llenan las localidades familias con niños pequeños, jóvenes y mayores, cuadrillas de amigos que madrugan para vivir en directo el último tramo de una carrera conocida en todo el mundo.
La música ameniza la espera y el espectáculo está asegurado con actuaciones en directo de joteros y grupos musicales en la arena. La diversión es doble porque además del espectáculo musical está el natural: amanece en el coso. La luz en la plaza es mágica; el día empieza a clarear y se aprecia muy bien en la arena.
La animación está asegurada con juegos, acertijos y canciones subtituladas en pantalla para hacer participar el público. Incluso hay una kiss cam, que es una cámara que enfoca a una pareja del público y superpone un marco en forma de corazón en la pantalla grande, invitándoles a besarse. Las batucadas animan cada actuación y la música anima a cantar y a bailar.
Y ya, cuando se abre la mañana empieza el encierro, el sol ilumina el coso, las localidades se alumbran con la luz natural del sol; suena el cohete y empieza el encierro.
En ese momento los espectadores están tan atentos a las pantallas como al coso, porque abren las puertas del callejón y muchos mozos entran corriendo antes de que suene el cohete. Reciben pitidos del público pero no se puede impedir la entrada de mozos, luego llegarán los toros y con ellos los verdaderos corredores del encierro de Pamplona.
Una vez recogidos toros y cabestros en los corrales se inicia la suelta de vaquillas. El público disfruta de los recortes de algunos mozos y en general se entretiene viendo cada una de las 6 vaquillas que se sueltan al ruedo.
Así entras en la plaza de toros de Pamplona antes del amanecer y sales a pleno día, recién entrada la mañana . Estos momentos hacen de los Sanfermines la mejor fiesta del mundo.


