La Feria del Toro, 60 años creando arte taurino

La Feria del Toro cumple 60 años este 2019, a través de la Casa de Misericordia se han ido elaborando los carteles taurinos para las fiestas de San Fermín que llegan a nuestros días.

Los inicios

La primera plaza de toros de Pamplona fue construida en 1844, situada en la actual avenida de Carlos III, orientada a Cortes de Navarra. Sin embargo, esta plaza tuvo que ser reemplazada debido a una grieta que apareció en la bóveda, que fue empeorando hasta que la endeble estructura de la primera plaza obligó a construir una nueva en el mismo lugar. Durante estos años Pamplona fue creciendo, y debía ser aumentada como ciudad, por lo que comenzaron a realizar nuevos planes urbanísticos, siendo uno de ellos la construcción del Segundo Ensanche. El lugar que ocupaba la plaza de toros era el paso perfecto para unir el Casco Viejo con el Nuevo Ensanche, además, tras la expansión ciudadana la capacidad de la plaza de toros se había quedado escasa, lo que hizo que esta necesitase una reconstrucción lo antes posible.

No obstante, los planes urbanísticos habían dejado al Ayuntamiento sin los recursos económicos necesarios para hacer frente a la reconstrucción de la plaza, así que en 1920 el Ayuntamiento acordó con la Casa de Misericordia la reconstrucción de la plaza, dando lugar a la actual plaza de toros de Pamplona. Además, el incendio que sufrió la plaza el 10 de agosto de 1921 aceleró el proceso, y la nueva plaza de toros fue inaugurada al año siguiente, quedando lista para los Sanfermines, dando lugar a la primera celebración del encierro de fiestas el 7 de julio de 1922.

La casa de la misericordia

La Casa de Misericordia, gracias a la ayuda de entidades financieras pamplonesas y mediante la emisión de obligaciones, se convirtió en la nueva propietaria de la plaza de toros. La Casa de Misericordia encargó el diseño de la plaza a Francisco Urcola, el arquitecto vasco, que dotó a la plaza de mejoras importantes e incrementó su capacidad. Desde el año de su construcción, la Casa de Misericordia organiza todo lo relacionado con los espectáculos taurinos, así como las corridas de toros, la contratación de ganaderías y toreros, personal necesario y pertinente, colocación de vallados, preparación de los corralillos, taquilleros, banda de música… Además, siempre ha sido una empresa organizadora de eventos taurinos y ha gestionado la Feria del Toro, desde antes de la construcción de la actual plaza de toros.

1959, nace la feria

Durante los años siguientes, Pamplona también padeció la dureza de la Guerra Civil, y eso fue reflejado en la escasa alimentación de los ciudadanos, pero también del ganado. No conseguían lograr un ganado bravo, fuerte y robusto, propio de la plaza de Pamplona durante los Sanfermines. D. Sebastián San Martín estuvo buscando cómo solucionar el problema, creando para ello una comisión taurina de la Meca, hasta que dio con D. Mariano Ansó, alcalde de Pamplona durante la República y que se relacionaba con el círculo de amistades del torero Juan Belmonte. Este círculo le recomendó hablar con Miguel Criado Barragán, la persona idónea para organizar y comprar los toros, que acabaría siendo, en 1957, el encargado de realizar estos menesteres.

En 1959, la Casa de Misericordia comenzó a gestionar el cartel de toros y toreros para las fiestas de ese mismo año. Sin embargo, por una cuestión de dinero, D. Sebastián no se ponía de acuerdo con los apoderados de Dominguín y Ordóñez. Así que tuvieron que prescindir de los dos toreros y se centraron en conseguir mejores acuerdos de ganado. Bajo este contexto, en 1959, nació el nombre Feria del Toro, la primera edición titulada de esta forma, y con la que llega a nuestros días. Para su promoción, el prestigioso pintor sevillano Martínez de León fue el encargado de diseñar el cartel. El cartel logró tal éxito que la obra fue mostrada en la caravana publicitaria de la Vuelta a España. Además, la feria alcanzó su primordial intención: satisfacer al público general y a los aficionados más exigentes. De este modo, la Feria del Toro, y el diseño del cartel comenzaron a ser una tradición que no puede faltar durante los Sanfermines.

Diseñando carteles

La historia de la cartelería de la Casa de Misericordia se divide en tres partes: programas de mano, billetes y carteles. Los carteles siempre han jugado un papel importante dentro de la organización taurina. Durante el siglo XIX, y principios del XX, hubo carteles anunciadores en la antigua plaza de toros. Estos eran carteles sencillos, normalmente textuales, con un fondo neutro y colorido. Servían, especialmente, para completar los carteles generales que ofrecía el Ayuntamiento. Es decir, estos carteles anunciaban, además de la feria taurina, las fiestas de San Fermín en general.

Años más tarde, a partir de 1922, cuando la Casa de Misericordia se convirtió en propietaria de la plaza, empezaron a editar carteles y programas de mano con una programación propia. Algunos años después, cuando el festejo taurino de Sanfermines pasó a llamarse Feria del Toro, se decidió elaborar un cartel propio y diferente, dando lugar así a la actual colección de la cartelería de la Feria del Toro. Esta iniciativa vino de la mano del cambio de punto de vista que vivió la feria, ya que el toro pasó a convertirse en el centro de la fiesta. 

La historia de la cartelería de la Feria del Toro la podemos diferenciar en cuatro grandes bloques. Durante los primeros años, entre 1800 y 1950, los carteles eran principalmente textuales, y servían como complemento de la fiesta general. Muchos de ellos, además, eran programas de mano y la mayoría fueron realizados por Andrés Martínez de León y Carlo Ruano Llopis.

Entre 1951 y 1975 comenzaron a hacerse los carteles que más se parecen a los que hay hoy en día. Durante esta época nació la Feria del Toro, y como el toro pasó a ser el centro de la fiesta, también fue el protagonista en los carteles. Antonio Casero, reconocido pintor de temática taurina, fue el encargado de hacer los carteles durante cuatro años, fueron unos cuadros que el pintor ya poseía como parte de una serie. Remigio Mendiburu, el escultor y uno de los pilares de la escultura vasca contemporánea, realizó el cartel de 1975. Esta obra fue totalmente diferente de las que se venían haciendo ya que el toro no estaba presente, y se trataba de un collage sencillo. Mostrando así el carácter popular y primigenio de la lidia. Juan Barjola, importante pintor abstracto con cierto toque expresionista, realizó el cartel de 1970, dirigido a los sentidos, ya que se trataba de una visión fantástica y orgánica del toro. El toro que pintó Barjola no mostraba la fuerza y la bravura que había mostrado en los carteles anteriores, sino que lo pintó como una víctima que lucha por sobrevivir, un ser prácticamente descompuesto, abstracto y orgánico.

Desde 1976 hasta el 2000, la cartelería de la Feria del Toro fue sumando fama y cada vez más gente se animaba a presentar su cartel. La colección de la cartelería de la Feria del Toro comenzó a decantarse por el arte contemporáneo. En 1977 Pedro Salaberri, pintor autóctono de Pamplona, presentó un toro en el campo, totalmente desvinculado de la plaza, dentro del Valle de Ulzama entre verdes campos. Es interesante analizar los colores sólidos y las líneas definidas de la obra, dotando al cartel de una sensación de calma y belleza. Algunos años después, en 1981, Edith Hultzsch presentó su cartel, siendo la primera mujer en hacerlo. La pintora alemana creó una obra llena de movimiento, fuerza y color, casi abstracta. El cartel está creado a través de manchas de color, golpes donde puede vislumbrarse el toro y su matador. América Sánchez, sin embargo, optó por presentar un cartel totalmente distinto. Sánchez, pintor argentino afincado en España, realizó en 1987 un cartel atípico y rompedor, que más que un cartel parece un logotipo. Esta obra simbolista muestra un círculo, una plaza de toros donde el color dorado corresponde al torero y las letras en negro al movimiento y vitalidad del toro. Fernando Botero también llevó su cartel a Sanfermines. Manteniendo su estilo grotesco Botero vuelve a mostrar al torero en el centro del cartel, creando un triángulo entre el torero, el toro y su público, marcando el año 1998 para la historia de la cartelería.

Durante los último 19 años, desde el año 2001 hasta el presente, la Feria del Toro ha reunido diferentes obras de artistas de gran renombre, que han dotado a la feria de elegancia y arte. En el año 2009 Rafael Moneo fue el encargado de realizar el cartel. Moneo, además, amplió la plaza de toros de Pamplona en 1967. En el cartel juega con el color rojo sobre una base amarilla, otorgándole importancia al encierro. María Franco, pintora murciana, puso color a los Sanfermines de 2011. El cartel muestra una fusión de color, una explosión que simboliza la vida del toro, desde que nace hasta que se le da muerte en la plaza. En el año 2013 Mikel Urmeneta presentó un cartel que juega con los sentidos. Se trata de una fotografía fácilmente reconocible. Un fondo de madera y una estructura que recuerda a un toro de hierro, transportándote a la plaza de toros: a los corrales y a los chiqueros. Además, el rojo identificativo de San Fermín está en el centro, estructurando la figura del toro.

Este 2019 el artista protagonista es César Barrio, arquitecto asturiano licenciado por la Universidad de Navarra. El artista sitúa a un toro primitivo en el centro de la plaza, donde la arena cobra un importante papel. Se remueve y se levanta casi como una ola, como un combate. Se trata de una obra de diferentes texturas, donde mezcla conceptos contrapuestos que marcan el estilo personal del autor.

Desde la página web oficial de Feria del Toro de San Fermín explican que “los carteles anunciadores de la Feria del Toro constituyen, desde 1959, una singular colección de obras propiedad de la Casa de Misericordia de Pamplona. Las obras han sido encargadas por la institución pamplonesa a artistas de reconocido prestigio nacional e internacional. El conjunto de estas abarca desde la cartelería expresionista a la fotografía y de los conjuntos escultóricos al humor gráfico”, y que, además, “las reproducciones del cartel de 2019 pueden ser adquiridas en dos formatos, al precio de 3 € y 2 €, en la recepción de la Casa de Misericordia de Pamplona, en la Plaza de Toros o través de la web feriadeltoro.com”, así como la reproducción de obras de años anteriores.

Olatz Ovejero

 

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