En el tercer día de las fiestas de San Fermín, los toros Victoriano del Río nos han dado el encierro más peligroso hasta ahora. Los toros han pisoteado a numerosos mozos y han provocado catorce incidencias a lo largo del recorrido hasta la plaza, uno de ellos por asta en los 2,23 minutos que ha durado el encierro.
El corredor más accidentado es norteamericano y ha recibido una cornada en el brazo de 3 cm, en el tramo de telefónica, donde se han multiplicado las caídas. Las trece incidencias restantes son contusiones, tres de ellas con deformidad en hombro, brazo y tobillo. Siete de ellos han sido trasladados a los complejos hospitalarios: cinco, los más graves, al Hospital Universitario, y uno a San Martín. También ha habido atenciones en la propia plaza y corredores que han llegado por su propio pie al complejo hospitalario.
Las caídas han comenzado ya desde Santo Domingo, con la fuerza de la salida de los cabestros y una primera caída debajo de la hornacina de San Fermín. En la Plaza Consistorial los tropiezos se han multiplicado y ya se han producido los primeros golpes. En ese tramo dos cabestros han quedado rezagados, y se han dado las mejores carreras aunque han continuado los golpes y caídas. Ya en el último tramo, entre Estafeta y Telefónica, se han dado las mejores carreras y se ha acelerado el pulso de la corrida, ya que casi se ha producido un tapón en la entrada de la plaza. Por fortuna los corredores han conseguido rodar por las vías de escape hacia los lados del callejón.
La ganadería Victoriano del Río procede de Madrid. Está compuesta por Entonado, un toro negro de 610 kilos; Jara (colorado chorreado de 605 kilos); Casero (negro de 585 kilos); Devoto (negro bragado meano, del mismo peso) y Alabardero (castaño de 570 kilos).



